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Programa Avanzado en Dirección y Liderazgo Escolar

Testimonios

Involucrar a la comunidad educativa

Priscila Otárola, pro­fesora de Filosofía, diplomada en Liderazgo educacional UC y magíster en Liderazgo y gestión educativa.

En 1990, la Congregación Carmelitas Misioneras de la Iglesia Católica fundó la Escuela Básica N°86 El Carmelo en el sector rural de Lo Prado, comuna de Curacaví, con la misión de entregar una educación de calidad para lograr una mayor movilidad social en el sector. El año 2011 por primera vez llegó a la escuela una directora laica: Priscila Otárola, pro­fesora de Filosofía, diplomada en Liderazgo educacional UC y magíster en Liderazgo y gestión educativa.

A su llegada, Priscila identificó grandes desafíos: aumentar el puntaje SIMCE y la matrícula y reemplazar la administración educativa por un liderazgo pedagógico. Lo que hizo fue involucrar a los apoderados en la educación de sus hijos a través de las reuniones de curso, para que, junto a los profesores asistentes de la educación y especialistas, se lograra un diagnóstico institucional. “Comenzamos a hablar de ser un centro pedagógico, del liderazgo instruccional, de la gestión sutil, de las altas expec­tativas y del sentido profesional”, dice la directiva.

“Al principio todos miraban con cara de aquí siempre se ha hecho así, por qué hay que cambiar”. Por eso, para Priscila fue también un trabajo ganarse la confianza del equipo y contagiarles su pasión por la educación. “Hoy puedo decir que he ido ganando adeptos a mi convicción de que educar con calidad en un sector de vulnerabilidad se puede”. Un reflejo de ello fue el primer SIMCE bajo su dirección, donde aumentaron 35 puntos y pasaron de ser los penúltimos a ser los terceros en la lista de la comuna. "Eso sirvió para aumentar expectativas y echar a volar sueños. Porque ese resultado era fruto de padres comprome­tidos, de profesores jugados, de alumnos motivados, de asistentes con la camiseta puesta. Era resultado de una comunidad educativa'', concluye.