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Programa Avanzado en Dirección y Liderazgo Escolar

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Conocimientos y habilidades para una enseñanza efectiva

El siguiente artículo, editado por Paulo Volante y Claudia Llorente, del Programa Avanzado Dirección y Liderazgo Escolar, señala que una de las principales preguntas en el debate global sobre calidad educativa es cómo podemos estimular el aprendizaje y el crecimiento profesional de los profesores. En el Summit Internacional sobre la Profesión Docente, organizado por la OECD en conjunto con Education International y otras organizaciones locales, realizado en marzo 2016 en Berlín, se volvió a reforzar la importancia del profesor como factor clave en la calidad educativa. Se destacaron tres elementos fundamentales en la instrucción escolar: el conocimiento del contenido, el conocimiento pedagógico y aquellos aspectos relacionados con los valores y disposición de los docentes. Y como sabemos, la magnitud de la influencia ejercida por el profesor en las salas de clases es el criterio más evidente a la hora de juzgar el impacto de nuestras intervenciones en la mejora pedagógica (Hattie, J. 2009)

En este reciente Summit global, que tuvo como centro el aprendizaje, crecimiento, y desarrollo profesional de los profesores, los expertos convocados se focalizaron en identificar los aspectos base de la práctica docente. Los participantes sostuvieron que un factor mínimo es que los profesores tengan conocimiento acerca del contenido que enseñan: si bien la evidencia aún no es capaz de establecer cuál es el nivel de experticia más adecuado para enseñar en una determinada asignatura en el aula, hay común acuerdo que es un factor que sí importa. Por otro lado, el segundo factor apunta hacia el conocimiento pedagógico, es decir el cuerpo de conocimiento que se relaciona con la creación de ambientes efectivos de enseñanza y aprendizaje. Esto incluye actividades como planificar y evaluar una lección, apegándose a determinados objetivos de aprendizaje, diseñar evaluaciones formativas, actividades de alto involucramiento, etc. El tercer factor en que los participantes del Summit llegaron a acuerdo tiene que ver con la motivación, disposición y creencias de los profesores. Hubo acuerdo transversal en que estos tres elementos son clave en la práctica docente. Sin embargo, la pregunta que sigue, y de la que hacemos eco en el Programa Avanzado en Dirección y Liderazgo Escolar UC, es cómo hacemos para potenciar en las organizaciones escolares estas habilidades, disposiciones y desempeños clave de los profesores.

Durante bastante tiempo se ha discutido sobre el rol de los programas de formación inicial de profesores, y se ha continuado investigando e invirtiendo en este sector. Pero hoy también se ha aceptado que la formación profesional también ocurre dentro de las organizaciones escolares, y que los directivos juegan un papel importante ya sea para incentivar y motivar, como también al proponer ámbitos de mejoramiento de capacidades para le enseñanza.

La expectativa es fortalecer las oportunidades de desarrollo profesional en cada establecimiento escolar, permitiendo que se conviertan no solo en un lugar de aprendizaje para los estudiantes, sino también en espacios de aprendizaje y crecimiento para los profesores. La investigación internacional respalda este anhelo: ya hace algunas semanas revisamos los resultados de la investigación de Vivian Robinson, quien sostiene que los directivos no solo tienen una influencia importante sobre el desarrollo profesional de los profesores, sino que además esta es la dimensión que más contribuye en el aprendizaje de los estudiantes, incluso por sobre otras como el monitoreo del curriculum. Philip Hallinger, uno de los investigadores centrales del liderazgo escolar en el mundo, también ha mostrado cómo los directores logran modificar creencias y ambiente de trabajo de los profesores. Pam Grossman, decana de la Facultad de Educación de la Universidad de Pensilvania, demuestra cómo el apoyo de los directores influye positivamente en la retención de los profesores en su escuela, siendo un factor incluso más decisivo que las experiencias dentro del aula de clases (aún cuando estas sean negativas). En nuestro país, sabemos que el liderazgo instruccional de los directores influye directamente en la eficacia colectiva de los profesores, es decir en las apreciación que ellos mismos tienen de sus competencias grupales. A su vez, la eficacia colectiva es un predictor significativo en la mejora de aprendizaje de los estudiantes, especialmente en la educación secundaria. John Hattie, por su parte, al recoger la evidencia sobre la escuela de las últimas décadas, remarca algunas interacciones entre líderes y profesores que impactan en el aprendizaje de los estudiantes, como por ejemplo el que los directivos se aseguren de estimular intelectualmente a su cuerpo docente, mostrándoles nuevas teorías y prácticas, al desafiarlos a superar el status quo y el monitorear la efectividad de las prácticas y su impacto en los estudiantes. El mismo Hattie nos dice que “los líderes escolares que promueven objetivos desafiantes y que luego establecen entornos seguros para que los profesores critiquen, cuestionen y se apoyen entre ellos para alcanzar esos objetivos de manera conjunta son lo que tienen más efecto en los logros de los estudiantes”.

Sabemos entonces que los directores y directivos sí pueden potenciar el logro de los profesores. De ahí que una segunda expectativa del equipo PADLE-UC sea promover una mirada de índole más organizacional que individual: con esto apuntamos a que si bien la evidencia reporta que el profesor importa en gran medida, se cae en el error de pensar en los docentes como agentes que actúan de manera particular o independiente. El profesor en sí mismo es un gran aporte, pero este se maximiza cuando participa de un equipo y cuando forma parte de una organización que hace sostenible su impacto. La Evaluación Docente en Chile ha mostrado que cuando en un colegio existe más de un profesor con desempeño destacado, este efecto comienza a ser detectado de manera notoria. Más que solo tener buenos profesores, lo que importa es el trabajo colectivo, colaborativo y cooperativo entre ellos.

En ese sentido, la políticas actuales de formación de directores en el mundo enfatizan el rol del líder como un mentor e instructor de sus profesores. Con esto volvemos a las conclusiones del Summit de la Profesión de la Enseñanza: uno de retos para los equipos directivos en la actualidad es acompañar a sus profesores a lo largo de su ciclo en las organizaciones escolares: escoger a las personas más idóneas, facilitar el ingreso de los nuevos docentes a los establecimientos, entregando guía y supervisión y sugiriendo estrategias para aumentar su efectividad dentro de la sala de clases, pero a la vez entregando condiciones y apoyo a los profesores que se encuentran ya en ejercicio. Esto requiere un trabajo dedicado y sobre todo que sea relevante para la organización –no siempre a mayor inversión monetaria se obtienen más resultados- y desafía a los directivos a entrenar capacidades específicas, como la de observación, para facilitar la detección de las falencias y oportunidades de mejora. Por otro lado, se pretende mover desde la noción de una escuela en que los profesores son “trabajadores” que son “administrados” por sus directores hacia un nuevo concepto donde los directores y directivos alientan a sus profesores a tomar posiciones de liderazgo, empoderándolos no solo dentro de sus salas de clase, sino también fuera de ellas. Todo esto plantea nuevas exigencias a los líderes escolares. Ya no solo son administradores, sino que están desafiados a plantear metas instrucciones relevantes a sus profesores, y la vez a mantenerse cerca de la práctica docente.

 

Referencias:

Boyd, D., Grossman, P., Ing, M., Lankford, H., Loeb, S., & Wyckoff, J.  (2011). The influence of school administrators on teacher retention decisions. American Educational Research Journal, 48, 303-333.

Hallinger, P. (2011). Leadership for learning: lessons from 40 years of empirical research. Journal of Educational Administration, 49, 125-142

Hattie, J. (2009) Visible Learning: A synthesis of over 800 meta-analyses relating to achievement. Milton Park, UK: Routledge.

OECD (2016). ISTP Report. Disponible en http://www.istp2016.org/fileadmin/Redaktion/Dokumente/documentation/2016_ISTP_Report.pdf

Volante, P (2012). Liderazgo instruccional y logro académico en la educación secundaria en chile. En ¿ Qué sabemos sobre los directores de escuela en Chile? (pp. 349-370).