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Programa Avanzado en Dirección y Liderazgo Escolar

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Liderazgo efectivo para la mejora continua

En el número 60 de nuestro boletín de Liderazgo Escolar revisaremos uno de los temas abordados por Magdalena Müller, Jefa del Sistema de Prácticas de la Facultad de Educación UC, durante el seminario que dio inicio a la novena versión del Diplomado en Gestión Directiva de Organizaciones Escolares. Uno de los aspectos que caracterizan a las instancias de formación continua del Programa Avanzado en Dirección y Liderazgo Escolar desde sus inicios, es el situar los procesos de enseñanza y aprendizaje en el centro de la actividad de las organizaciones educativas. Esto implica que todas las acciones dentro de las escuelas deberían estar al servicio de este eje central, y en ese sentido, los líderes están llamados a configurar sus rutinas y actividades  con miras a este propósito. Con frecuencia, los líderes –directores y directivos- declaran que si bien su foco de interés está en la dimensión pedagógica ven su tiempo consumido por el trabajo administrativo, que los saca de lo que ellos mismos definieron previamente como prioritario. Si bien muchas de las tareas de los directores tienen un gran componente administrativo (por ejemplo, gestionar recursos), es clave tener en cuenta que esta administración está al servicio del aprendizaje y que a la hora de tener que decidir delegar tareas, es clave que no se deleguen aquellas que tienen que ver con asegurar el logro de aprendizaje de todos los estudiantes a su cargo.

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Las prácticas que caracterizan a un liderazgo centrado en la enseñanza y el aprendizaje, conocido como liderazgo instruccional, no surgen de manera espontánea si no que se hace necesario generar instancias de aprendizaje intencionado para desarrollarlas. De acuerdo a los estudios de experticia, para lograr un desempeño superior en un área, se necesita tener oportunidades para repetir y ensayar tareas auténticas representativas de la profesión. Pam Grossman, decana de la Graduate School of Education de la Universidad de Pensilvania, y su equipo estudiaron el desarrollo profesional a través del análisis de programas de formación de psicólogos, profesores y sacerdotes, los que fueron elegidos dado que tienen como foco el mejoramiento humano. Al comparar la formación en las tres profesiones, una de las conclusiones a las que llegaron  es que los programas de formación efectivos descomponían las prácticas complejas en unidades o acciones más específicas y abordables, que se podían aprender y ejercitar en contextos controlados de manera de facilitar el proceso de convertirse en expertos. Estas prácticas que cumplen con el requisito de ser clave para el aprendizaje de la profesión, son denominadas prácticas generativas. Este concepto de descomposición de la práctica, también puede aplicarse a las prácticas de liderazgo Por ejemplo, para aprender “a realizar acompañamiento pedagógico”, ¿qué prácticas que están a la base es necesario aprender? De esta manera, al identificar y seleccionar  los elementos clave que dan forma a una práctica, es posible repetirlos y ensayarlos de manera consciente e intencionada hasta lograr un grado de experticia. Una pregunta central, es entonces cuáles son las prácticas generativas que caracterizan el desempeño de los líderes instruccionales?

Para avanzar en este sentido es clave el estudio de Vivianne Robinson, investigadora de la Universidad de Auckland, y una de las principales teóricas del Liderazgo Instruccional, en que identifica las cinco prácticas que más influyen en el aprendizaje de los estudiantes: (1) establecer metas y expectativas, (2) manejo estratégico de recursos, (3) planificación, coordinación y evaluación de la enseñanza y el curriculum, (4), promoción y participación en el aprendizaje de los profesores y su desarrollo profesional y (5) asegurar un ambiente ordenado y apoyador. Al descomponer por ejemplo, la práctica relacionada con establecer metas y expectativas se hace necesario tener estrategias para generar una visión compartida de la enseñanza y el aprendizaje que sirva de base para la definición de dichas metas.  En este sentido en el Programa Avanzado de Liderazgo Educacional trabajamos herramientas específicas para definir un futuro deseado para la organización como núcleo de un Ciclo de Mejora Continua (Martinez-Miller, 2008). El Ciclo de Mejora Continua comienza definiendo un Futuro Deseado, que tiene que ver con señalar objetivos y metas, y por ende, define expectativas y orienta el trabajo no solo con los profesores, sino que también con la comunidad escolar en su totalidad.

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El llamado Futuro Deseado tiene que ver con la definición de una situación que permita visualizar cómo se ve lo que deseo implementar, de manera que se pueda describir de forma precisa y proyectar a futuro. Se traduce en una declaración de intenciones en torno a lo que parece importante lograr al interior de la organización educativa. Estos futuros deseados se trabajan a distintos niveles: pueden ser colectivos, a nivel de establecimiento, pero también pueden ser a nivel de departamento, de ciclos, o incluso de cursos específicos.

Al momento de definir un Futuro Deseado, es frecuente encontrar formulaciones del tipo “mejorar estrategias para nivelar aprendizajes”, por ejemplo, que no alcanzan a dar cuenta de qué es específicamente lo que se esperaría lograr. Tres criterios básicos servirán para evaluar el Futuro Deseado: el primero es que esté centrado en los estudiantes, que sea específico: y que considere elementos que se pueden describir y visualizar.

Cabe preguntarse repetidamente cuál es el futuro deseado para nuestras organizaciones escolares y verificar si cumple con los criterios propuestos. De esta manera, no solo se realiza un aporte a la organización que abre la puerta a otras prácticas como la observación de clase, sino que asimismo, se facilita el desarrollo de la experticia en una dimensión clave del Liderazgo Instruccional.

 

Texto elaborado por Magdalena Müller, Jefa del Sistema de Prácticas de la Facultad de Educación UC, y Claudia Llorente, psicóloga del Programa Avanzado en Dirección y Liderazgo Escolar UC.