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El liderazgo de las iniciativas de mejora educativa

Con el fin de promover y realizar procesos de mejoramiento efectivos, utilizamos las herramientas y etapas del diseño y evaluación de proyectos para organizar iniciativas y asegurar el impacto de los cambios en los aspectos clave de las organizaciones que nos corresponde dirigir.

 En teoría, un proyecto es un esfuerzo “adicional” en el cual organizamos capacidades, recursos materiales y financieros de una forma única, para realizar una transformación que tiene un alcance definido, y a partir de esta se esperan cambios positivos, demostrables y medibles cualitativa y cuantitativamente. Desde la gestión hemos aprendido a modelar y a diseñar procesos que sistematizan la implementación exitosa de proyectos, pero desde la práctica, el diseño no garantiza el éxito.

En la gestión de proyectos emerge con fuerza la necesidad de liderazgo, ya que es necesario mantener en la mente de los involucrados la motivación y el valor de los esfuerzos adicionales exigidos. Cuatro preguntas sintetizan la ruta lógica del mejoramiento: ¿Dónde estamos?; ¿Hacia dónde queremos llegar?; ¿Cómo lo lograremos? y ¿Cómo sabemos que lo estamos haciendo bien? En más de un momento durante la ejecución de un proyecto será necesario recordar y reforzar el sentido de la acción inmediata, dando oportunidad para recuperar energía y sentido compartido.

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Figura: Ruta lógica del diseño y evaluación de proyectos de mejora educativa

Técnicamente, el diseño y la administración de proyectos se inicia por el análisis de la situación actual, en que se contrasta lo observado versus lo esperado y se concluye un problema u oportunidad clave (ver figura). En una segunda etapa, se define la situación esperada, explicitando propósitos, objetivos, metas e hipótesis de cambio para posteriormente, elaborar un plan de acción que incluya los procesos, actividades, tareas, responsabilidades, recursos y tiempos necesarios para la ejecución. Finalmente, en el seguimiento y evaluación, corresponde revisar indicadores de cumplimiento, logro e impacto previamente establecidos.

Es importante tener presente que, en un proyecto, estos momentos o etapas se interrelacionan y retroalimentan constantemente. Por ello, el cambio planeado siempre estará en tensión respecto al cambio realizado, y el manejo de esta tensión será otro desafío permanente de liderazgo.

Finalmente, es necesario señalar que con la experiencia acumulada en el país sobre iniciativas de mejora en educación, es un buen momento para aprender no solo a formular e implementar proyectos, sino también a evaluar y sistematizar sus efectos e impactos. En muchos casos escuchamos como directivos, profesores, estudiantes y padres manifiestan la necesidad de confirmar si sus esfuerzos han tenido o no el efecto deseado. Aquí surge la necesidad de liderar el aprendizaje que los involucrados pueden capitalizar luego de concluir un proyecto. De este modo, no solo se trata de mantener en la mente de los involucrados el sentido de los proyectos en marcha, sino también recordar el sentido de los esfuerzos y los logros alcanzados.

Finalmente, es necesario señalar que con la experiencia acumulada en el país sobre iniciativas de mejora en educación, es un buen momento para aprender no solo a formular e implementar proyectos, sino también a evaluar y sistematizar sus efectos e impactos. En muchos casos escuchamos como directivos, profesores, estudiantes y padres manifiestan la necesidad de confirmar si sus esfuerzos han tenido o no el efecto deseado. Aquí surge la necesidad de liderar el aprendizaje que los involucrados pueden capitalizar luego de concluir un proyecto. De este modo, no solo se trata de mantener en la mente de los involucrados el sentido de los proyectos en marcha, sino también recordar el sentido de los esfuerzos y los logros alcanzados.

Mejoramiento basado evidencia

Cuatro tipos de información son relevantes a la hora de sistematizar el efecto de las iniciativas de mejora:

1. De resultados: información cuantitativa que provee datos estrechamente ligados a las metas del proyecto.

2. De proceso: permite una descripción de la calidad de las actividades realizadas y preferentemente se expresa en términos cualitativos.

3. De percepción: puede ser tanto cuantitativa como cualitativa, y corresponde al registro de ideas, pensamientos y opiniones delos involucrados en las iniciativas implementadas.

4. De diferencias: muestra cómo varía el efecto entre los grupos e individuos al interior de la organización, evitando el sesgo del “promedio”.

En síntesis, se observado que la lógica de gestión proyectos es un aprendizaje profesional relevante para el liderazgo ejercido por diferentes agentes del sistema escolar. Desde el liderazgo encarnado en los profesores en sus salas de clases, hasta la influencia que ejercen profesores entre pares y la conducción formal que proveen directivos a nivel organizacional. Desde estos distintos roles, el manejo de herramientas de diseño y gestión de proyectos es una capacidad relevante para hacer que las cosas sucedan, y se multiplique su efecto a trapes de otros.

Texto basado en la clase “Ruta Lógica de Proyectos” del profesor Paulo Volante, perteneciente al Diploma en Gestión Directiva de Organizaciones Escolares. Fue publicado originalmente en diario La Tercera el domingo 10 de julio de 2011.